Marzo vol. II

Lo normal sería no preguntarse dónde están tus buenas noches, 
no quedarte esperando un "te quiero" por si acaso al final llega, 
o no extrañarte si te lo encuentras sin esperarlo. 

Lo normal sería que me siguiese enamorando de cada rincón de Madrid, pero hace tanto que no lo visito de tu mano que para mí esta ciudad ya solo son calles, 
y supongo que sabrás que es de todo menos normal que yo piense eso. 

La única normalidad que queremos es aquella que viene en forma de cariño, besos y abrazos;
qué bonito y qué fácil parece acostumbrarse a eso. 

En cambio te acostumbras a estar hoy en la cima, 
mañana en el suelo, 
pasado quien sabe. 

Vamos, lo normal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario